LIBRO DE LECTURA: ESPIGADOR@S DE LA CULTURA VISUAL (Fernando Hernández)

Leído el libro de Fernando Hernández, existen una serie de preguntas que, debido a la complejidad de algunas, elaboramos entre M. Ángel Morales y yo.

Las preguntas son las siguientes:

PRÓLOGO

* ¿Por qué el problema de la Escuela está en las narrativas y la resistencia a cambiarlas? ¿Qué papel tiene la escuela en cómo enseñamos?

Porque cada gobierno ha tratado de reconducir la Educación hacia el lugar que más le convenía, por lo que se ha tratado a los alumnos como meros consumidores cuya función principal es ser un aporte para el sistema productivo (que, como bien especifica el autor, se tapa esta afirmación con la de ser productivo para la sociedad). A pesar de que se han llevado a cabo importantes reformas educativas en los distintos países, estos problemas no se han solucionado, ya que éstas se han quedado en la superficie, sin ir a la verdadera raíz del problema.

Estas narrativas condicionan el cómo enseñamos como docentes, ciñéndonos al modo en el que hemos sido educado en la escuela, prácticamente intacta desde el siglo XVI, por lo que tenemos que superar estas barreras y hacer que el alumno sienta el aprendizaje como una apasionante aventura: no limitar nuestra acción pedagógica al espacio físico del aula, no ceñirnos a los exámenes como modo de evaluación, razonar que no hay nada que sea de una manera y no pueda ser de otra, etc.

* ¿Qué sugiere el autor para fundamentar una narrativa distinta que permitiese un cambio real en la Escuela?

El autor sugiere que el profesor debe revisar los pilares sobre los que se ha fundamentado su práctica e innovar creando nuevas maneras de conocer y de que los alumnos aprendan en la escuela, en palabras textuales suyas: ir más allá de los límites de lo que parece aceptable, de manera que podamos repensar y transgredir, para crear nuevas narraciones y experiencias de aprendizaje con sentido, guiando a los niños hacia el conocimiento de lo incierto, lo extraño, lo misterioso para hacer de su aprendizaje una experiencia inolvidable.

CAPÍTULO 1: CAMBIOS QUE RECLAMAN OTRA NARRATIVA PARA LA EDUCACIÓN DE LAS ARTES VISUALES

* ¿Qué factores hacen precisa una nueva narración para la Educación en Artes Visuales?

Estos factores son, fundamentalmente, cuatro, los cuales pasamos a enumerar a continuación:

– Los cambios en las ideas sobre las identidades personales de cada uno de de la comunidad.

– El interés preferente de los niños hacia los nuevos media, principalmente hacia las tecnologías visuales, tales como Internet, los videojuegos, los dibujos animados, etc.

– La naturaleza fluida de los límites disciplinares y de la importancia del conocimiento interdisciplinar.

– El reconocimiento de la importancia de la representación crítica.

* ¿Es importante que los estudiantes sean capaces de crear narraciones visuales? ¿Por qué?

Porque lo que vemos tiene mayor capacidad de crear opinión, proyectar la subjetividad y posibilitar la inferencia de conocimiento, que lo que oímos o leemos, de ahí que sea, según defiende el autor, fundamental el que los jóvenes sean capaces de construir su propia narrativa, para que no se conviertan en analfabetos visuales, esto es, que sepan leer, que sepan escribir, pero no sepan captar el contenido y el significado de una imagen.

* ¿Cómo contribuyen las representaciones visuales a los modos y maneras de ser? ¿De qué manera influyen en cómo concebimos la infancia y la adolescencia?

Las representaciones visuales contribuyen a dar sentido a la manera de sentirse y de pensarse de cada persona, de mirarse y de mirar, no desde una posición determinista sino en constante interacción con los otros y con su capacidad de acción.

Influyen en nuestra concepción de infancia o adolescencia, ya que las tenemos como categorías epistemológica y culturalmente construidas que tienen efectos epistemológicos y políticos.

* El autor afirma que hay necesidad de que aflore un nuevo tipo de escuela: ¿cuáles son las características y los saberes necesarios para construir esa escuela?

Para construir esta nueva escuela, el docente no se puede limitar a tener nociones sobre un área determinada o ciertos conocimientos de psicopedagogo, sino que debe apropiarse de otros saberes, de otras maneras de ver la realidad ajenas al entorno de la escuela, para que ayuden a dar sentido a lo cambiante, que nos permita conocernos nosotros mismos y al mundo que nos rodea, haciéndoselo ver además al alumnado.

Se trata de acercarse a aquellos valores culturales en los que el niño se sienta identificado para que, a partir de ahí, puedan construir sus propias experiencias de subjetividad, esto es, tener en cuenta las prioridades del alumnado y del mundo en que vivimos y no encerrarnos en la burbuja en la que lo único que se deba tratar en clase son los conocimientos específicos de cada materia ciñéndonos siempre al libro de texto.

La nueva escuela debe tratar a los estudiantes, al profesorado y a las familias como “portadores de memorias sociales diversificadas”, no debe olvidar que el currículo es un conjunto de contenidos que no son objetivos ni neutrales en los que los distintos grupos tratan de imponer su hegemonía, y no debe abandonar, por último, la relación existente entre cultura, conocimiento y poder.

CAPÍTULO 2: LOS ESTUDIOS DE LA CULTURA VISUAL COMO MARCO PARA PENSAR OTRA NARRATIVA PARA LA EDUCACIÓN DE LAS ARTES VISUALES.

* Hay que repensar la educación en Artes Visuales. ¿Cuáles serían las características de una nueva fundamentación de las artes visuales?

Reflexionar sobre que las teorías con las que dialogamos ahora no son las mismas con las que se dialogaba hace treinta años. Se trata de ir más allá de qué es lo que ha querido pintar el autor, qué técnica ha empleado o en qué corriente artística se encuadra, preguntas que se han formulado desde siempre. Se trata de poner el foco de atención en el espectador en vez de en el autor, a aproximarse de forma crítica a la propia representación y vincularla con otras visiones de ésta que se desarrollaran en años anteriores.

* ¿Qué son alfabetismos múltiples? ¿Por qué son tan importantes?

Se trata de una propuesta educativa que se desarrolló por primera vez en Queensland (Australia) y que pretende aprender a poner en relación medios de comunicación tradicionales y emergentes, realizar valoraciones creativas y mostrarlas en diferentes formatos, comunicarse utilizando lenguajes y formas de comprensión multiculturales y tener un buen dominio de los diferentes alfabetismos (multimedia, visual, escrito, performativo…) y de la numeración (en el sentido de aprender a pensar matemáticamente).

Tienen, según el autor, gran importancia debido a que pueden ayudar a los estudiantes a interpretar los nuevos medios y los múltiples discursos en conflicto que a través de ellos circulan, además de ayudarles a afrontar los nuevos desafíos que compartan las nuevas prácticas y experiencias de visualización.

CAPÍTULO 3: PARA LLEVAR LA CULTURA VISUAL A LA EDUCACIÓN

* El autor plantea cuatro perspectivas docentes. ¿Qué aspectos son importantes de cada una de ellas? ¿En cuál crees que estás tú ahora mismo? ¿A partir de este libro, cuál eliges como la más adecuada y por qué?

Existen cuatro perspectivas docentes en función de la importancia que el profesor da a las manifestaciones de la cultura popular. Son las siguientes:

– La perspectiva proselitista: Defendida por educadores que consideran que las manifestaciones de la cultura visual son perjudiciales para los jóvenes, ya que, según sus defensores, cuanto más expuestos están a las manifestaciones de la cultura visual, mayor probabilidad hay de que hagan lo mismo que hacen estos medios, mostrando a los jóvenes como seres pasivos e indefensos ante la capacidad de acción de estas representaciones, aunque ya han adquirido una posición de distanciamiento de dichas manifestaciones.

– La perspectiva analítica: Los docentes que creen en esta perspectiva, tienen claro que los alumnos son consumidores de imágenes, por lo que llevan a clase ejemplos de objetos de cultura visual para analizarlos, con el fin de convertirlos en “espectadores ideales” al menos, ya que, como los anteriores, piensan que los alumnos son receptores pasivos de estas imágenes.

– La perspectiva de la satisfacción: Aquí se pone especial énfasis en los placeres que la cultura visual provoca en los estudiantes, lo que puede derivar en que aceptemos sus gustos pero sin ayudarles a construir o mejorar su crítica de los mismos.

– La perspectiva autorreflexiva: Esta orientación trata de enfocar los temas de tal manera que favorezcan tanto el debate como la adquisición de criterios entre los estudiantes.

No obstante, llevar esta práctica al aula no supone tener que invadir la intimidad del niño para que pase a ser un sujeto bajo el control de la Escuela, sino indagar el por qué realizan una determinada acción, qué placer reciben al llevarla a cabo, con lo que se pretende facilitar una deconstrucción crítica y performativa de las manifestaciones de la cultura visual relacionadas con la cultura popular y las artes visuales, considerándolas como discursos mediadores de experiencias de subjetividad.

Personalmente, nosotros estamos en la perspectiva analítica, ya que consideramos importante que el alumno sepa dar un criterio y seleccionar la información que le rodea para que no esté completamente a merced de las imágenes que hoy día nos bombardean.

Sin embargo, creemos que la autorreflexiva es más completa, porque además de conocer las imágenes, permiten a los niños debatir y exponer sus puntos de vista sobre un mismo objeto.

* El autor destaca cuatro cuestiones cruciales a la hora de poner en práctica el enfoque de comprensión crítica y performativa de la Cultura Visual. ¿Cuáles son y, sobre todo, por qué crees que son tan importantes?

– Las experiencias que los estudiantes llevan al entorno de aprendizaje en relación con las manifestaciones de la cultura visual no son para pedagogizarlas, sino para ponerlas en relación con problemas de investigación.

– La satisfacción que la cultura visual tiene y les produce en sus vidas es un aspecto utilizado para la indagación sobre el papel que juega en la construcción de sus subjetividades.

– Las múltiples interpretaciones que los estudiantes pueden producir en relación con la cultura visual, no significa consagrar que todo vale y que toda cosa que sea dicha o representada es motivo de celebración.

– Se trata de que aprendan a fundamentar sus interpretaciones, para que den apoyo al análisis crítico de la cultura visual, de manera que les permita relacionarse con las manifestaciones visuales desde posiciones que les posibiliten asumir nuevos retos, desafíos y relaciones.

Creemos que son tan importantes porque es algo con lo que estamos conviviendo casi si percatarnos y con lo que debemos convivir.

* ¿Qué aspectos te parecen más interesantes de plantear la importancia de las experiencias de subjetivización en el estudio de las Artes Visuales?

El gran poder de persuasión que algo tan, a la vista, inocente e infantil, son las muñecas Bratz o Barbie pueden tener en los niños y niñas, así como en su forma de comportarse.

Por otro lado, merece especial mención el hecho de que las películas de Walt Disney sean tan sexistas y estereotipadas, e incluso aquellas en la que la “heroína”, por llamarlo de algún modo, es una mujer, incluso ella misma necesita buscar al “hombre de su vida”.

CAPÍTULO 4: UNA PROPUESTA PARA LA COMPRENSIÓN CRÍTICA Y PERFORMATIVA DE LAS REPRESENTACIONES DE LA CULTURA VISUAL

* El capítulo 4 es fundamental. ¿Cómo resumirías tú los puntos más importantes que el autor defiende? ¿Cómo afecta eso al modo en qué deberíamos educar?

Comienza diciendo que no hay que “escolarizar” los objetos de la cultura visual, sino que hay que tenerlos en cuenta para no olvidar la relación entre el placer del alumno y el análisis crítico de la cultura visual. Hay que tener en cuenta que una imagen crea sensaciones diferentes según sea la persona que la observa, por ello, es necesario tener en cuenta el conflicto que se produce al cruzar el placer y el análisis crítico. Para que los alumnos puedan criticar en condiciones, hay que darles tiempo, no presionarles para que así puedan reflexionar a la perfección, entre otras cosas, porque se tienen que dar cuenta de que lo que ellos piensan no es lo que piensan todos y eso les lleva a calentarse la cabeza reflexionando sobre si su pensamiento es correcto o no.

En el punto “La cuestión de la <> para aprender a expandir sentidos y plantear relaciones” se dice que para analizar un tema relacionado con la cultura visual es preferible que este esté relacionado con la sociedad y cultura de los alumnos, ya que así ellos pensarán e intervendrán más, al importarle más el tema de trabajo, ya que les concierne, les desafía.

En el tema “La comprensión crítica y preformativa vinculada a la interpretación de discursos” incide en que tenemos que escoger un tema “interesante” para los alumnos a la hora de criticarlos, de estudiarlos. Este tema no puede salir de una simple imagen, sino de varias, que hagan al individuo pensar y relacionar, y al final, hacerse una pregunta. Hay que llegar al punto en que los estudiantes se pregunten ¿cómo significan las imágenes? Una vez llegados al final, se decide qué hacer para desarrollar lo que ya hemos aprendido.

Dicho esto, debemos educar de forma que el alumno se implique y participe con las cuestiones, las dificultades que le planteemos; tenemos que ofrecer temas, o textos, para que los alumnos reflexionen sobre porqué significan eso. Tenemos que encargarnos de que, poco a poco, el alumno vaya dificultándose a sí mismo, y no suelte lo primero que se le venga a la cabeza, sino que analice, piense y compare, para así poder dar una crítica coherente y acertada sobre esa imagen, grupo de imágenes o texto que nosotros le hayamos planteado. Tenemos que salir de lo tradicional, de la instrucción, y tenemos que transformarnos, tenemos que ir de la mano con los alumnos para que así todos lleguemos al conocimiento real de las cosas, no al conocimiento vago que todos tenemos de todo.

* ¿Cuál es el papel del docente según el autor?

Por lo pronto, el educador tiene que estar al corriente de lo que es importante social y culturalmente para poder así sacar conclusiones y llevarlas a la escuela. También se menciona que el educador tiene que llevar al aula algo que forme parte de la cultura visual y que sea relevante, que interese a los alumnos, y a partir de ahí, establecer los márgenes o dejar que sean los propios alumnos, a través de su indagación, los que pongan los límites a esa tarea. El profesor, para motivar a los alumnos, tiene que negociar con ellos y hacerles reflexionar sobre dicha actividad. Además, cuando el educador se encuentra ante saberes que él no conoce, tiene que ponerse el traje de aprendiz para que los alumnos, con sus vivencias y comportamientos, le vayan enseñando. Otro papel importante del educador es el de mediar, pero a la vez que media también puede participar e indagar y así llegar junto con los alumnos a la meta propuesta de sabiduría y reflexión. Por último, el educador tiene que servir como guía y modelo a los alumnos, para así poder orientar sus actuaciones.

* ¿Qué puede aprender un alumno? ¿Por qué debemos buscar temas que les desafíen?

Un alumno puede aprender con esta forma de aprendizaje a analizar y a criticar todo, a no dejarse convencer a las primeras de cambio por cualquier cosa, un alumno tiene que ser enseñado a desarrollar el “ojo curioso”, un ojo que se pregunte el porqué de todo, que no se conforme con lo que se ve a simple vista y que vaya más allá, que intente indagar y buscar respuestas distintas de las que se nos quiere mostrar. Un alumno aprende a comparar y a valorar su trabajo, ya que este ha sido fruto de un esfuerzo mayúsculo, no como ocurre a día de hoy, en el que cualquier cosita ya está bien y el alumno no se motiva ni avanza, sino que simplemente va siguiendo una línea que le lleve al aprobado y a no complicarse, a no intentar saber más, saber cómo son las cosas así y no de otra manera. Tienen que aprender a cuestionar todo lo que hay, y a través de este método se conseguirá

Debemos buscar temas que les desafíen porque, al fin y al cabo, son los temas que les importan, los temas que encuentran en su vida diaria, y de los cuales quiere conseguir una respuesta que no sea la que ya se les ha impuesto. Debemos buscar temas desafiantes para así conseguir que saquen de ellos todo lo que no hayan podido sacar antes, bien porque no han querido, o bien porque no les ha parecido oportuno. Hay que inculcarles a que busquen, a que sigan buscando y preguntándose, porque las cosas no son así porque sí, las cosas son así porque así se les ha impuesto y no tienen porqué conformarse con ello, tienen que plantear un desafío para cambiar la realidad que hoy tenemos.

CAPÍTULO 5: LA EXPERIENCIA DEL CUERPO EN LA SOCIEDAD, EN LUCIEN FREUD Y EN LA VIDA DE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

* ¿Qué es un proyecto de trabajo? ¿Cuáles son sus rasgos más importantes? ¿Podrías explicar cómo aplicar esos rasgos al proyecto de exposición de los 40 principales?

Un proyecto de trabaja es una apelación a la imaginación y a la aventura de enseñar y aprender, donde la evaluación pretende afrontar al niño con nuevos desafíos al dar cuenta de los momentos de su aprendizaje y donde conozca conocimientos y problemas nuevos con sus experiencias propias y con las del grupo-clase.

Un proyecto de trabajo es el camino que hay desde la información y las experiencias de aprendizaje hacia el conocimiento sobre el mundo y sobre cada uno. Un trayecto sin fin.

Sus rasgos más importantes son:

– Ser un formato para indagar, para la búsqueda que nos permite estructurar y contar una historia.

– Construirse desde la inquietud de quien tiene y reconoce su deseo de saber y conocer (se).

– No regirse por los contenidos a cubrir, o las materias que tiene que seguir.

– Se basa en la construcción de un relato, una historia

– Se tiene en cuenta la obligación, el deber de abordar múltiples alfabetismos.

– La tarea del profesor es plantear preguntas desafiantes a los alumnos y examinar sus supuestos inadecuados.

A la hora de la exposición de los 40 principales, aplicaría estos rasgos de distinta manera:

Intentaríamos (el grupo) intentar sacar la “intrahistoria” de los cuadros, de las imágenes, intentaríamos llegar a conocer la historia que se nos quiere contar, lo que el pintor estaba pensando expresar mientras dibujaba. Como no sabemos nada de arte, tenemos que ponernos nerviosos e inquietos, y preguntarnos el porqué de las cosas, para así poder llegar a diferentes conclusiones entre todos que nos llevaría a conocer algo más del tema, y conocer también nuestra capacidad de crítica y complejidad. También intentaríamos no llevar un guión predeterminado, no cubrir solo unas preguntas marcadas, sino que si van surgiendo nuevas cuestiones, nuevos imprevistos, seamos capaces de hacer frente a ellos a través de nuestro pensamiento. Debemos de narrar la historia, narrar lo que vemos y las conclusiones a las que llegamos desde nuestro modesto punto de vista, porque entre todos llegaremos a un conocimiento mayor al estar colaborando. Otra cosa que debemos hacer es informarnos a través de Internet, libros, exposiciones o la propia clase sobre las imágenes y sus épocas, para así poder indagar en aquello a lo que nos tendríamos que referir, y así no salirnos demasiado de los temas a tratar, si bien, como ya dije antes, la materia no hay que seguirla en sí, ya que se flexibiliza siempre y cuando no nos salgamos de las líneas que marca el tema a tratar. Y por último, trataremos de dar respuesta a las preguntas desafiantes y a veces tentadoras que nos hace el profesor e incluso nosotros mismos, a ver hacia dónde llega nuestro conocimiento.

* ¿Qué es diferente en un proyecto de trabajo respecto a la Educación tradicional?

Pues existen bastantes diferencias entre la educación que se plantea en el libro y la que se sigue hoy en día; la primera y más importante para mí es que el alumno se convierte en un ser activo, un ser que se siente valorado por sus compañeros y por el profesor, porque sus opiniones, y hasta sus decisiones se tienen en cuenta para ejemplificar o explicar algo, mientras que en la Educación tradicional el alumno lo que hace es sentarse y escuchar lo que el maestro diga, intentando no distraerse para así no ser reñido. Otra diferencia muy apreciable e importante es el papel del educador, en el proyecto de trabajo el “maestro” va de la mano con sus alumnos, el educador plantea desafíos y ejercicios para también ponerse a prueba a sí mismo y para aprender de sus alumnos e incluso de sus familiares, ya que lo implican en las tareas; en la Educación tradicional, el maestro instruye y se limita a explicar lo que pone en el libro y a mandar los ejercicios del libro, aún cuando estos no sean para nada aprovechables para el alumnado. En el proyecto de trabajo no se da fin a la sabiduría, no se termina cuando se llega a un punto, sino que si los alumnos avanzan, se van planteando nuevos desafíos que resolver y nuevas cuestiones con las que indagar, en la Educación tradicional, el tema acaba donde diga el libro, y las dudas planteadas por los alumnos se ciñen al libro y no al saber cotidiano, al saber cultural, que en la mayoría de las ocasiones permitiría a los niños abrir nuevas puertas a su conocimiento, y así no quedarse encerrados entre ese “taco” de hojas.

* ¿Por qué crees que es tan importante apuntar lo que los niños dicen en clase? ¿Para qué sirve estar atento a lo que emerge cuando ellos hablan?

Es importante apuntar lo que los niños y niñas nos dicen en clase porque son capaces de ayudarnos, de darnos ideas, sugerencias, problemas, interrogantes, indicios y pistas que, junto con los nuestros, suponen un buen capital de sabiduría. Pero los niños y niñas solo tendrán esta actitud si nos tienen como un recurso de sabiduría y cuentan con nuestra confianza. También es importante apuntar lo que hablan los alumnos porque, a través de esos apuntes, podemos preguntarnos y replantearnos situaciones, así como se las replantearemos a ellos cuando nosotros hayamos dado con el camino correcto, porque pienso que interrogar a un alumno sin saber cuál sería la respuesta correcta, es cavarle su propia tumba escolar, ya que saldría con ideas y conocimientos falsos e incorrectos. Hay que estar atento cuando los alumnos hablan, porque ellos también saben y también se hacen preguntas a veces más complejas que las que nosotros les hacemos a ellos. Tendremos que estar atentos porque ellos también nos pueden aportar mucha sabiduría y cambiar nuestro modo de mirar las cosas, nos pueden hacer cambiar nuestro punto de vista y de actuación ante ellos y ante el mundo, y a veces, nos pueden sorprender con una simple frase que dé respuesta a esa pregunta que lleva comiéndote la cabeza media vida. Y es que lo que los niños dicen en clase es lo que ven y aprenden en casa, y así también podremos percatarnos de la cultura y costumbres reinantes en ese pueblo o ciudad, y en los valores que se les inculquen, así como también nos podremos dar cuenta de cómo se ven las mismas cosas desde puntos de vista opuestos (ya sea económica, social, política o culturalmente, debido a la gran cantidad de inmigrantes con los que cuenta ahora España).

* ¿Hay algo que te cuestione el modo tradicional de enseñar arte en este proyecto de trabajo? ¿El arte debería ser abordado de manera crítica en la Escuela? ¿Por qué?

Explícitamente creo que no hay nada, pero habiendo leído ya el libro me doy cuenta de que el arte concebido en el modo tradicional es “deja dibujar al niño” y concebido como proyecto de trabajo sería algo como “el niño lleva la iniciativa”, es decir, en este modo de trabajar el arte el alumno se va cuestionando así mismo el porqué de textos e imágenes, porqué son así, cómo han llegado a ser así, no se limitan a dibujar, sino que aprenden de otras obras de pintores profesionales y van intentando sacar de ellas, acorde con su sabiduría, todos los pormenores que puedan y que el educador le ponga al alcance de la mano. En el modelo tradicional el alumno se toma la clase de Educación Artística como libre, para coger los colores y dibujar, y el profesor se la toma como una hora para tomar café o corregir exámenes. En el proyecto de trabajo el profesor se implica igual o más en esta asignatura que en las otras, ya que hace a los alumnos pensar y criticar todo lo que ven.

Del mismo modo, pienso que el arte debería ser abordado de manera crítica en la Escuela, para así abrir nuevos horizontes en el alumno y no dejarlo todo en lo que el ojo ve. Hay que criticar todo, porqué en una época es esto, y en otra época lo otro; porqué en una época tiene más importancia un tema que otro o cómo han llegado esos temas a tener dicha importancia. También hay que criticar la realidad que vemos, porque no la vemos en sí, sino que nos la construyen, la imagen que tenemos del mundo está manipulada por la cultura y sociedad en la que vivimos, de ahí que a veces no abramos los ojos para mirar los problemas de otras culturas, o simplemente, para mirarnos el ombligo y reconocer nuestros problemas, que son muchos. También pienso que hay que criticar el término arte en sí, porqué es arte esto y no lo otro, porqué es arte “Las Meninas” y no es arte haber inventado la luz. Muchos no saben el nombre del que inventó la luz, pero cierto es, que sin él, el mundo sería completamente distinto al que ahora tenemos, estaríamos medio día sin hacer “nada”, ya que no podríamos ver la tele, chatear, coger el coche, o simplemente, ir a una discoteca a bailar. Sería una cuestión interesante criticar el arte como lo tenemos entendido, para así darle mérito a otras muchas cosas que ahora no lo tienen.

* ¿Podrías aplicar algo de este capítulo a tu experiencia en la construcción del proyecto de exposición de los 40 principales?

Claro que sí, y lo que más podría aplicar creo que es la insistencia, el no conformarnos con lo que nos salga una vez, sino seguir pensando y seguir cuestionando nuestra primera respuesta, y así seguir hasta que veamos que hemos dado con lo correcto.

No nos tenemos que conformar con poco, no tenemos que seguir la ley del mínimo esfuerzo, tenemos que dificultarnos, que desafiarnos a nosotros mismos para poder sacar conclusiones que nos satisfagan debido al esfuerzo que nos ha costado llegar a ellas.

Es más, al leer el libro, me he dado más cuenta de que hay que problematizar más las imágenes, las visiones que tengamos, porque problematizamos observando desde nuestra cultura, pero también convendría problematizar poniéndonos en el lugar de los habitantes y/o pintores de aquella época.

También me ha quedado claro que hacer estas tareas en grupo es mucho más enriquecedor que hacerlo individualmente, ya que vamos aprendiendo de nosotros mismos y de los errores, tanto nuestros como de nuestros compañeros, lo que a la larga, nos reportará más sabiduría acerca del tema y también nos aportará más capacidad de crítica y discusión con todo lo que veamos, criticaremos todo lo que nos muestren por delante hecho de alguna manera, lo criticaremos y le “daremos la vuelta”, le buscaremos todos sus resquicios para que no nos sintamos engañados.

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